Abogados de Conrad Murray cambia de estrategia
por Europapress el 13/10/2011 a las 09:08 horas
Los abogados de Conrad Murray dijeron al juez durante su
juicio por homicidio que desecharon la afirmación de que Jackson ingirió
propofol cuando el médico estaba fuera de la habitación.
LOS ANGELES, 13 octubre.- Los abogados del que fuera médico de Michael Jackson han decidido cambiar de estrategia: a partir de ahora no sostendrán que el Rey del Pop ingirió propofol mientras Conrad Murray no miraba, aunque mantienen la tesis de que sí se lo inyectó en un momento que el médico estaba ausente.
Un cardiólogo aseguró ante la corte el miércoles que el médico de Michael Jackson
cometió serios errores al darle el anestésico propofol como un inductor
del sueño y sus abogados realizaron un cambio de estrategia.
Los abogados de Conrad Murray dijeron al juez durante su
juicio por homicidio que desecharon la afirmación de que Jackson ingirió
propofol cuando el médico estaba fuera de la habitación.
Aún así, la defensa todavía insiste en que el cantante se pudo
haber inyectado una dosis extra y letal del anestésico el 25 de junio
del 2009.
"No vamos a afirmar en ningún punto en este juicio que Michael Jackson ingirió oralmente propofol", explicó el abogado de Murray, J. Michael Flanagan, ante el juez. Murray admitió haber dado al cantante, de 50 años, 25 miligramos de propofol.
El miércoles, con el jurado ausente de la corte, los abogados de Murray y
los fiscales presentaron ante el juez estudios médicos que revelan que
cuando se traga el propofol no tiene mayores efectos sobre un individuo.
El cardiólogo Alon Steinberg, quien analizó el tratamiento que Murray le
brindó a Jackson para la junta médica de California, dijo que incluso
si el cantante se administró el propofol, el médico sería el responsable
de su muerte.
Steinberg dijo también
que Murray cometió seis "graves" incumplimientos con respecto a las
normas generalmente aceptadas en el cuidado habitual de un paciente.
Estas serían: dar propofol como inductor del sueño cuando está
diseñado como anestesia; colocarlo en una residencia en vez de un
recinto médico; no estar preparado para una emergencia con suficiente
gente y equipo a disposición.
A ellas se suman: no tomar las medidas adecuadas para revivir a Jackson cuando dejó de respirar; no llamar a una ambulancia y no mantener los registros adecuados.
"De no haber ocurrido estos hechos, el señor Jackson podría estar vivo", afirmó Steinberg, cardiólogo como Murray. Las conclusiones del
primero fueron tomadas por la junta médica de California cuando
suspendió a comienzos de año la licencia del médico de Jackson.
"Jamás escuché de alguien que utilizara propofol para dormir, excepto Murray", dijo Steinberg.