Documental sobre el juicio de Nuremberg revive el horror nazi
por EFE el 15/04/2011 a las 07:51 horas
El nuevo documental, estrenado en
2010 en Estados Unidos, se nutre del material fílmico utilizado como evidencia
en el juicio de Nuremberg, así como de imágenes del proceso, celebrado entre
noviembre de 1945 y octubre de 1946, explicó Sandra Schulberg.
El documental "Nüremberg:
It's lesson for today" revive los horrores cometidos por el régimen nazi
con una rigurosa crudeza que conmovió al público del Festival Internacional de
Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI).
En una especie de viaje en el
tiempo, el film, de producción alemana y estadounidense, combina imágenes del
juicio contra los principales acusados del régimen de Hitler, otras de la
Segunda Guerra Mundial y otras que probaron durante el proceso el horror al que
eran sometidas las víctimas en los campos de concentración.
Esta cinta es fruto de la
minuciosa restauración del documental que 1948 dirigió Stuart Schulberg, padre
de la prestigiosa productora de cine independiente Sandra Schulberg, quien,
junto al documentalista Josh Waletzky, recuperó este material histórico
exhibido en Alemania en 1948 y 1949, pero prohibido en Estados Unidos y jamás
visto en el resto del mundo.
El nuevo documental, estrenado en
2010 en Estados Unidos, se nutre del material fílmico utilizado como evidencia
en el juicio de Nuremberg, así como de imágenes del proceso, celebrado entre
noviembre de 1945 y octubre de 1946, explicó Sandra Schulberg, de visita en
Buenos Aires para acudir a la proyección de la película, en el marco del
festival que finaliza este domingo.
Schulberg encontró en 2003 una
copia de 16 milímetros del antiguo film guardada en cajas en un viejo armario
cuando fue a vaciar la casa de su madre, que había fallecido el año anterior.
"Eso hizo que quisiera
restaurar el documental. A partir de allí descubrí una historia fascinante y me
di cuenta de que ni mi papá ni el periodismo habían contado la realización del
juicio, ni el uso de estas películas probatorias" durante el proceso de
Nuremberg, dijo.
Ese tribunal fue el primero en la
historia que aceptó usar películas y fotografías como parte de la evidencia
para condenar a los nazis. Uno de los encargados de recorrer Alemania en busca
de registros filmados del horror nazi fue Stuart Schulberg, quien también
recibió el encargo de elaborar la película oficial.
La copia de esa película hallada
por su hija en las cajas "ya no servía de mucho, así que recurrí a otra
copia mejor, de 35 milímetros, obtenida tras investigar en "los archivos
nacionales de Estados Unidos y documentos de Alemania", explicó Schulberg,
con más de 20 años de trayectoria como productora y directora de finanzas de la
industria cinematográfica.
El antiguo documental sólo había
sido exhibido en Alemania ya que EEUU decidió no exhibirlo en otros países
porque, entre otras cosas, uno de los fiscales del juicio de Nuremberg era
soviético.
"El documental fue víctima de
la guerra fría y, además, Estados Unidos pensaba que el largometraje iba a
suscitar un nuevo odio hacia los alemanes", en un momento en que se
intentaba despojar a la nación europea del fantasma del horror nazi, explica
Schulberg.
Finalmente, el film ha vuelto a
revivir después de que un laboratorio especializado restaurara el material, se
reconstruyera el sonido y la música, y se grabara nuevamente la narración, sin
perder el aire histórico y dramático que conservan las imágenes.
"Que Nuremberg sirva de advertencia
a todos los que planean y lanzan una guerra agresiva", afirma el fiscal
estadounidense Robert Jackson, en uno de los pasajes que exhibe el documental.
Sin evadir las crudas imágenes de
las víctimas en los campos de concentración y su agonía en las cámaras de gas,
la película también muestra la estrategia bélica de Hitler, escritos que
constataron los crímenes nazis y los argumentos a los recurrieron los acusados
en sus últimos intentos por minimizar hechos que eran innegables.
El gran juicio contra los
veinticuatro principales acusados del régimen nazi, desarrollado en la Sala 600
de Nuremberg, terminó el 1 de octubre de 1946 con la lectura de las sentencias,
entre ellas once penas de muerte "en la horca".
A este primer proceso de las
potencias aliadas siguieron, entre 1945 y 1949, varios juicios, en la misma
sala, contra presuntos artífices directos de crímenes nazis o sus cómplices.
Los aliados decidieron trasladar
el juicio a Nuremberg por ser un escenario simbólico durante el nazismo ya que
esa ciudad acogió entre 1933 y 1938 los grandes congresos del Partido
Nacionalsocialista para glorificación de Adolf Hitler.