Uno de cada 4 votantes, indecisos entre Obama y Romney
por The Associated Press el 24/06/2012 a las 04:51 horas
Numerosos electores se dicen indiferentes ante el presidente Barack Obama y su contrincante republicano Mitt Romney. Estos ciudadanos no tienen
apremio para decidir por quién votarán en la contienda por la Casa
Blanca.
Sin embargo, serán muy importantes para determinar al ganador presidencial.
Una cuarta parte de los
electores estadounidenses son persuasibles, según la encuesta de The
Associated Press-GfK, y tanto Obama como Romney intentarán en los
próximos cuatro meses convencer a estos individuos volubles y difíciles
de que tienen lo necesario para corregir los problemas de la nación.
Es una tarea delicada. Estos electores odian ceder.
"No
creo nada de lo que digan (los candidatos)", señaló Carol Barber, de
Iceland, Kentucky, que figura entre el 27% del electorado que no ha
decidido a quién respaldará en las urnas o que no tiene una preferencia
firme hacia alguno de los aspirantes.
Al igual que muchos
electores indecisos, Barber, de 66 años, no presta atención a la
política en estos días. Ella está principalmente concentrada en su
esposo -que recibió hace poco un trasplante de hígado- y en la
reorganización de las finanzas de su hogar para saldar parte de la
factura médica.
"En este momento no puedo concentrarme en la
política", señaló Barber. "Si se hubiera postulado alguien que supiera
lo que es luchar, sería diferente", apuntó.
John Robinson,
contratista general, de 49 años, de Santa Cruz, California, presta un
poco más de atención, aunque no le entusiasma ninguno de los candidatos.
"Todos
me tienen amargado. Sólo hablan y saludan a señas con la mano", dijo
Robinson, de inclinación conservadora y quien apoyó al aspirante
republicano en 2008, el senador por Arizona, John McCain, y que ahora
está indeciso entre Obama y Romney.
"No hay nada que pueda decir que me atraiga de ninguno de los dos", señaló.
Sin duda, muchos de esos indecisos depositará su voto a favor de alguno de los candidatos en las elecciones del 6 de noviembre.
Hasta
entonces, Obama y Romney dedicarán gran cantidad de tiempo y dinero
intentando ganarse su voto, en especial en los estados donde la
contienda es más cerrada y donde suelen virar de preferencia entre
republicanos y demócratas en cada elección.
Obama y Romney
afrontan el mismo obstáculo, ganarse a los indecisos sin distanciarse de
su simpatizantes del voto duro, a los que necesitan en vecindarios y
centros telefónicos para garantizar que los simpatizantes acudan a las
urnas.
"Los indecisos representan un desafío interesante en las
campañas", dijo Steve McMahon, socio fundador de Purple Strategies, una
firma bipartidista de manejo de crisis. "Desplazarse al centro significa
ganarse a estos electores, pero también significa crear problemas con
las bases", apuntó.
Obama ha intentado situarse entre la izquierda
y el centro con el anuncio de diversas políticas, como las que amplían
el acceso a métodos de anticoncepción y exentan de la deportación a los
inmigrantes traídos ilegalmente a Estados Unidos, además de concederles
permisos de trabajo si lo solicitan.
Ambos puntos son populares entre los simpatizantes del voto duro de Obama y los electores que están al centro.