Cae sobre tropas estadounidenses el más mortífero ataque desde el inicio de la guerra en Afganistán
por EFE el 01/09/2011 a las 07:28 horas
La cifra de víctimas incluye
los treinta militares fallecidos por el derribo de un helicóptero
Chinook el pasado 6 de agosto en la provincia central afgana de Wardak,
considerado el ataque más sangriento contra las tropas de EEUU desde
2001.
Kabul, 1 sep (EFE).- El recién
concluido mes de agosto fue el más mortífero para las tropas
estadounidenses desplegadas en Afganistán desde el inicio de la invasión
del país, en 2001, con un total de 67 soldados muertos, según datos del
portal independiente icasualties.
La cifra de víctimas incluye
los treinta militares fallecidos por el derribo de un helicóptero
Chinook el pasado 6 de agosto en la provincia central afgana de Wardak,
considerado el ataque más sangriento contra las tropas de EEUU desde
2001.
En total, las fuerzas de la OTAN en el país -de las que
unos dos tercios son de procedencia estadounidense- sufrieron el pasado
mes de agosto un total de 83 bajas mortales, aunque el balance del año
ha mejorado respecto a 2010.
Entre enero y agosto del año pasado
murieron en Afganistán 490 soldados extranjeros (321 estadounidenses),
frente a los 418 fallecidos -306 de EEUU- en el mismo período de 2011.
Hasta ahora, el mes más sangriento para las tropas de EEUU en
Afganistán había sido julio de 2010, cuando murieron 65 militares de ese
país, según los datos de icasualties.org
En Afganistán ha
comenzado ya un proceso de transferencia de la responsabilidad de la
seguridad a las fuerzas afganas, y las tropas de la OTAN han iniciado un
plan de retirada que debe terminar en el año 2014.
Como parte de
ese plan, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció el
pasado mes de junio que su país retiraría 10.000 soldados este año y
otros 23.000 hasta el verano del año que viene.
Los talibanes
continúan teniendo una notable presencia en amplias zonas del país, y en
los últimos tres años han incrementado sus acciones para lograr la
retirada de las tropas extranjeras e implantar un régimen integrista
islámico.