Jóvenes inmigrantes entre el júbilo y las dudas sobre plan de Obama
por The Associated Press el 16/06/2012 a las 08:14 horas
Los jóvenes
inmigrantes que carecen de permiso para estar en el país reconocen que
podrían enfrentar riesgos si el virtual candidato republicano a la
presidencia Mitt Romney gana los comicios en noviembre y decide revertir
la política.
Atlanta.- Numerosos jóvenes que
residen sin autorización en el país pero que lo han considerado su
patria durante buena parte de su vida se mostraron emocionados por la
decisión que anunció el gobierno del presidente Barack Obama y
que les permitiría permanecer aquí.
Pero muchos tienen preguntas
pendientes: ¿Es esto demasiado bueno para ser verdad? ¿Cómo funcionará
en la realidad? ¿Cuáles son los riesgos?
Ni siquiera esa
incertidumbre impidió que proliferaran los mensajes de optimismo en los
celulares y en las redes de socialización en la internet durante todo el
viernes.
"Comencé a temblar", dijo Cindy Nava, de 23 años y
residente de Santa Fe, Nuevo México, quien recibió las noticias en un
mensaje de texto que llegó a su celular cuando se preparaba para
ingresar a un aula de la universidad de ese estado. Nava contó que llamó
de inmediato a un abogado, quien le confirmó la noticia.
La joven
nació en el estado mexicano de Chihuahua y llegó a Estados Unidos a los
7 años. Quiere ir a la facultad de derecho el año próximo, después de
graduarse en ciencias políticas, y espera que el cambio anunciado el
viernes le permita trabajar.
Algunos conservadores condenan
tajantemente la nueva política, incluso los que expresan simultáneamente
compasión por los inmigrantes que fueron traídos al país sin permiso en
su niñez. Consideran que las acciones unilaterales de Obama, mediante
una orden ejecutiva, atentan contra las leyes.
Los jóvenes
inmigrantes que carecen de permiso para estar en el país reconocen que
podrían enfrentar riesgos si el virtual candidato republicano a la
presidencia Mitt Romney gana los comicios en noviembre y decide revertir
la política.
Pero Renata Teodoro, que llegó a Estados Unidos
procedente de Brasil cuando tenía 6 años, dijo que tiene planes de
solicitar un nuevo permiso de trabajo.
"Hemos estado ahí durante
mucho tiempo, así que estamos dispuestos a aprovechar una oportunidad",
dijo Teodoro, de 24 años y líder del Movimiento de Estudiantes
Inmigrantes, con sede en Boston, que ha encabezado vigilias y organizado
a personas de todo el país. La foto de Teodoro aparece esta semana en
la portada de la revista Time, junto con la de otros activistas
proinmigrantes.
Para muchos inmigrantes jóvenes que han anhelado
desde hace años permanecer en el país y trabajar sin miedo a la
deportación, el anuncio hecho el viernes por Obama parece un sueño
convertido en realidad.
"Hoy, cuando escuché la noticia, dije,
'¡Dios mío, finalmente se hizo justicia!''', relató Ricky Campos,
estudiante de 23 años que reside en Maryland y fue traído sin permiso a
Estados Unidos desde El Salvador cuando tenía 12. "No podía dejar de
gritar. No creo que esto esté pasando. Creo que finalmente el presidente
Obama nos escuchó y cree en la justicia tanto como nosotros".
Gaby
Pacheco, de 27 años, es una inmigrante no autorizada de Ecuador, quien
figura entre las defensoras más vehementes del DREAM Act que abriría una
vía a que ciertas personas obtuvieran la ciudadanía estadounidense. Han
fracasado varios intentos por aprobar la medida en el Congreso.
Pacheco
confió en que la nueva política implique que ella pueda finalmente
seguir una carrera profesional, atendiendo a niños autistas.
Graduada
en educación especial, con estudios adicionales en música, Pacheco está
en Estados Unidos desde los 7 años. Trata de sufragar sus gastos como
profesora, contratándose por su cuenta. Es una de las pocas formas en
que puede laborar sin tener estatus de residente autorizada.
"Mi
mayor deseo y sueño es trabajar con niños autistas", manifestó Pacheco.
"Me he sentido vacía en el último par de años porque no he podido
cumplir ese sueño".
Pacheco figuró entre cuatro estudiantes que
caminaron unos 2.500 kilómetros (1.500 millas) desde Miami hasta
Washington en 2010 para llamar la atención sobre el DREAM Act.
"Pienso
que esto es un testimonio sobre el poder que tiene nuestra comunidad y
sobre la forma en que cuando buscamos algo juntos podemos lograrlo".
Pero algunos compañeros de Pacheco no están tan confiados.
Tienen
dudas sobre cómo funcionará la nueva política. Están también
preocupados de que no resulte suficiente para protegerlos de la
deportación. Algunos la desestiman incluso como un mero ardid electoral.
"Es
la política otra vez", consideró Dulce Guerrero, activista de 19 años,
que figuró entre varios estudiantes detenidos a mediados del año pasado
en Atlanta, durante una protesta contra la situación de los jóvenes que
viven sin permiso en el país. "Ellos sólo tratan de ganar el voto
latino".